Consejos low cost para optimizar el tiempo

Trucos para leer sin tiempo

Vivimos a contrarreloj. Exprimimos cada minuto de nuestro tiempo intentando llegar a todo. Pero las tareas del día a día nos consumen y, a veces, renunciamos a nuestro ocio porque no sabemos cómo leer sin tiempo. 

Leer sin tiempo es posible

Mucha gente se sorprende de que sea capaz de conseguir tantas cosas a pesar de ser madre de familia numerosa. Y siempre digo que no tengo ningún secreto: ni soy una superwoman ni hago nada fuera de lo común. Lo único que me ayuda es organizarme, priorizar y valorar mis logros por pequeños que sean. Pero no estoy aquí para hablarte de productividad. Hoy quiero hablarte de leer, de concederte ese merecido descanso disfrutando de una buena lectura aunque parezca que no tienes tiempo para ello. 

Todos tenemos citas: la consulta del médico, realizar un trámite administrativo, una reunión… Podemos matar el tiempo en la sala de espera viendo lo que pasa por las redes sociales, o mejor aún, avanzando en la lectura. A veces, la espera se hace tan larga que da para un capítulo completo -o más-, de ese ebook que llevamos en el móvil, o de un libro de bolsillo que nos acompaña.

En el transporte público de camino al trabajo, un viaje en avión, ese trayecto en tren, incluso para un par de paradas de metro… Cualquier momento es bueno para sacar un libro y ponerse a leer.

Incluso, si vas en coche a todas partes, puedes aprovechar el formato audiolibro para que una historia emocionante te acompañe y te haga más amena la espera en los semáforos. 

Mucha gente lee de noche, antes de meterse a la cama. Yo suelo tener algún libro sobre la mesilla, o el ebook especialmente, pero reconozco que las noches no son mi mejor momento para leer porque el agotamiento me puede. Eso sí, mi momento de lectura en el sofá, después de la comida, no lo perdono por -casi- nada del mundo. 

 

No hace falta tiempo, hacen falta ganas

 

Yo, que soy mamá, sé lo que supone estar esperando en la puerta del colegio. A veces son un par de minutos porque llego justa, otros días son diez minutos, e incluso hay días en los que el grupo de alguno de mis hijos sale con retraso y me paso casi media hora esperando. Ese momento de minutos perdidos da para mucho. Puedo leer algún email, responder un comentario de redes sociales o leer alguna página de un libro. Más de una vez lo he hecho con alguna lectura de esas que te atrapan tanto que no puedes pensar en otra cosa. «¿Qué pasará ahora? Venga, a ver hasta dónde llego mientras se abre la puerta». 

Las mamás que, como yo, pasamos mucho tiempo con un bebé en brazos, ¿por qué no aprovecharlo? Ese tiempo amamantando a mis bebés me ha dado para disfrutar de muchísimas lecturas, tanto de ficción como de no ficción para seguir aprendiendo. Y, tengo que reconocerlo, el formato digital me ha dado más comodidad porque no tengo que preocuparme de si el bebe toquetea o rompe alguna página. 

Alguna vez he aprovechado para leer en el parque mientras los niños juegan. No es opción para mí, ahora mismo, pero sé que muchas disfrutan de ese momento. Imagino que es fácil cuando tienes un solo niño y puedes mantenerlo controlado a golpe de vista. En mi caso, que tengo cuatro, me resulta complicado concentrarme en la lectura y, a la vez, saber por dónde está cada uno de mis hijos. Además, suelen interrumpirme constantemente con «mamá, mira», «mamá, quiero agua», «dile que me deje subirme ahí», etc. 

 

Cuidado con los distractores

 

Fuera distracciones. Las redes sociales, principalmente, son grandes devoradores de tiempo. Te pones a ver una historia y, cuando te das cuenta, llevas media hora mirando cosas que ni siquiera te interesan. Lo mejor es desactivar las notificaciones de redes sociales en el móvil y, antes de abrir cualquiera de ellas para ocupar nuestro tiempo, ponernos a leer. 

Siempre accesible. Si esperamos a leer en casa con ese libro que reposa sobre la mesita de noche, quizás pasen los días sin avanzar ni una sola página. En la era digital, lo mejor es tener una lectura siempre accesible. Tenemos el formato digital al alcance, tanto si tenemos ebook como mediante la aplicación Kindle -u otras- en el móvil o en la tablet. Contamos también con el formato audiolibro para disfrutar de una historia cuando no podemos fijar la vista porque estamos caminando o conduciendo. Incluso, si lo que te gusta es disfrutar del papel, puedes llevar siempre un libro que no pese demasiado en el bolso. 

AlternativasLa novela realista, por ejemplo, no sirve para cualquier momento. De vez en cuándo hay que combinarla con historias feelgood, libros de no ficción, etc. Además, no es necesario leer siempre lo mismo, puedes alternar dos libros al mismo tiempo, con temáticas bien diferenciadas, y así coger en cada momento el que más te apetezca. 

Las opciones son infinitas

Encuentra la motivación. Si el problema es comenzar porque llevas demasiado tiempo sin leer o porque nada de lo que eliges te engancha para continuar, busca alternativas. Puedes participar en un club de lectura, tanto de forma física como de manera virtual, y leer junto al grupo un libro concreto. 

Gestiona tu tiempo. La técnica Pomodoro sirve, sobre todo, para trabajar o estudiar. Pero también puedes aprovecharla para leer. El método Pomodoro consiste en realizar una tarea durante veinticinco minutos sin distracciones y haciendo una pausa de cinco minutos antes de comenzar con el siguiente bloque de tiempo. Si lo utilizas para estudiar o trabajar, puedes proponerte que el último bloque de veinticinco minutos sea para leer. Incluso puedes utilizar este método para gestionar mejor tu tiempo. Si dispones de dos horas durante la tarde, divídelas: dos bloques para tareas del hogar, un bloque para la lectura y otro para hacer ejercicio. 

Elige novela corta. La sensación de ver cómo terminas una lectura es tan gratificante que te anima a buscar ese final, e incluso a buscar una nueva historia por la que seguir leyendo. 

Otros consejos interesantes

Lectora de tot dice que también es un buen consejo ponerse objetivos de lectura. En Librópatas nos animan a leer, incluso, en el trabajo o durante una comida solitaria. La piedra de Sísifo nos condena a las redes sociales puesto que, con el tiempo que perdemos en ellas, podríamos leer doscientos libros

También puedes fijarte en lectoras voraces para darte cuenta de todo lo que se puede leer si te lo propones. 

 

¿Te das cuenta de que puedes leer sin tiempo? 

Todo es posible si te lo propones. Y leer puede ser una buena forma de descansar

 

La rutina del día a día nos absorbe, pero podemos cambiar y encontrar tiempo para hacer aquello que nos gusta. Puedes conseguirlo con mi ayuda, pues en este ebook te doy 9 tips para ser más productiva

Cómo ser productiva – 9 tips para conseguirlo

8 thoughts on “Trucos para leer sin tiempo”

  1. Yo aprovechaba cuando mi hija era bebé para leer mientras le daba el pecho. Recuerdo que rico el mundo me decía que me olvidara de leer, y luego resultó que fue cuando más leí…
    Yo también creo que es cuestión de organizarse, hay mucha gente que me dice que como leo tanto, que no tienen tiempo, pero claro, yo no veo la tele… Cuando se lo digo les cambia la cara…
    Buena entrada, gracias.
    Besotes!

    1. Tal cual, yo tampoco veo la tele. Si le digo a alguien que no sé lo que es Netflix me dejarían de loca, pero es cierto.
      Si algún rato está encendida es porque los niños ven dibujos, pero yo hace tiempo que prefiero hacer otras cosas.
      Gracias por tu comentario, es bueno verse identificada con alguien.
      Un saludo.

  2. Yo leo muchas veces mientras paseo con el perro en el pinar. Es poco recomendable, ya he dado varios tropezones, pero como es un camino por el campo, el perro corre libre (no hay más seres vivos con capacidad de moverse que nosotros, algún pájaro o una ardilla) y si me caigo nadie lo verá.
    No sé, hay quien camina mirando al móvil, es casi lo mismo.

    Besos!!

  3. Hacemos lo mismo. Los entrenamientos de mis hijos son momentos que dedico a redes sociales por ejemplo. Cuando trabajaba, el trayecto en bus era el momento lectura. Y así… cuando quiero escuchar un podcast o vídeo, mientras cocino… Laila, somos lo más. Si con todas nuestras actividades rutinarias de mamis conseguimos hacer todo lo demás. Es que somos súper heroinas. Gracias por el post. Muy completo e inspirador.

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