Literatura y psicología

Somos lo que leemos (I): leer un diario

Somos lo que leemos

Todo lo que leemos aporta algo a nuestras vidas, pero ¿por qué leer un diario?

Un diario se entiende como ese cuaderno donde anotamos nuestras vivencias, y donde suelen ir nuestros secretos. 

¿Quién no ha tenido un diario cuando era niño/a o adolescente? Esa pequeña libretita con candado para anotar cosas de lachica o chico que le gustaba en el colegio.

Leer un diario, que no sea el tuyo, es una falta de respeto a la intimidad. Pero, ¿y si te lo dejan, públicamente?

 

Leer un diario es aprender de él

El simple hecho de saber que un libro, un blog, o un triste cuaderno, está clasificado como diario, ya nos crea curiosidad. Nos gusta saber, y enterarnos de los secretos de los demás. Somos así. 

Saber de las vivencias de otros, sus reflexiones, sus inquietudes, etc. es una forma de aprender. Porque se ve mejor en los demás que en nosotros mismos . Y a veces un ejemplo es la mejor manera de identificar aquello que sentimos. 

 

Diarios para adolescentes

En la adolescencia, identificar ciertas emociones y sensaciones es de lo más complicado. 

 

Yo aprendí mucho de dos diarios, publicados por Aidan Macfarlan y Ann McPherson: Nuevo diario del joven maniático / de la joven maniática.

leer un diario

leer un diario

Pete se encuentra en una edad difícil: la adolescencia. En su diario nos descubre cómo supo que era un hipocondríaco, sus problemas con el acné y el tabaco, su obsesión por el sexo y muchas otras cuestiones relacionadas con el amor, la amistad y la salud.

Su hermana Susie, en cambio, escribe en su diario sobre temas tan interesantes como el sida, las drogas, las dietas, la anorexia y la menstruación.

 

Dos libros divertidísimos y muy didácticos que han triunfado en toda Europa.

Diarios que enseñan desde la cruda realidad

Si hay algún diario completamente real, es el Diario de Anna Frank

La discriminación y el racismo es muy peligrosa, y conocerlo de viva voz, es una gran forma de concienciar a la sociedad.

Tras la invasión de Holanda, los Frank, comerciantes judíos alemanes emigrados a Amsterdam en 1933, se ocultaron de la  Gestapo en una buhardilla anexa al edificio donde el padre de Ana tenía sus oficinas. Eran ocho personas y permanecieron recluidas desde junio de 1942 hasta agosto de 1944, fecha en que fueron detenidos y enviados a campos de concentración.

En ese lugar y en las más precarias condiciones, Ana, a la sazón una niña de trece años, escribió su estremecedor Diario: un testimonio único en su género sobre el horror y la barbarie nazi, y sobre los sentimientos y experiencias de la propia Ana y sus acompañantes. Ana murió en el campo de Bergen-Belsen en marzo de 1945. Su Diario nunca morirá.

 

Diarios con diferentes puntos de vista

En mi última newsletter (a la que puedes suscribirte aquí) hablaba de un libro del que ni siquiera recordaba al autor (ahora ya lo he localizado).

Es un libro en el que muestra una situación de pareja adolescente (sí, hoy me ha dado por esa edad), contado desde los dos puntos de vista.

Y es que, las cosas cambian según desde donde mires.

Es un libro peculiar porque no tiene contraportada, sino dos portadas.

Si lo empiezas por la portada “Ella“, hasta la mitad del libro se narra la historia desde su punto de vista.

Si lo empiezas por la portada “Él“, encuentras la versión masculina de la misma historia.

En el blog Diario de una Chika Lit hay una reseña muy buena.

Diarios para adultos

Podría seguir hablando de adolescentes y hacer una lista de recomendaciones. El diario de Greg, El diario de Nikki, El diario de Bridget Jones

Pero es que los adultos también leemos diarios. Y si no te lo crees mira estas sugerencias:

Aunque no se llame “Diario”, mención especial merece el libro de Pilar G. Cortés, Mamá en apuros contra el cáncer. Donde la autora narra en primera persona su día a día luchando por sobrevivir al cáncer de útero. Un libro, además, benéfico en favor de la AECC. 

 

Leer, diarios o no, es muy terapéutico. Leer es conocer y aprender.

 

En La sala de espera, el blog de Rubén Berrueco, una psicóloga nos recomienda varios títulos.

 

 

 

2 thoughts on “Somos lo que leemos (I): leer un diario”

  1. ¡Qué entrada más interesante, Laila! Somos de natural curiosos y es verdad que si lo llamamos diario nos llama más la atención. Me apunto algunos títulos muy interesantes. ¡Y muchas gracias por nombrar el mío! Es verdad que casi, casi, es un diario. Por cierto, que yo casi siempre he llevado uno, pero nunca era constante. Claro, que no todos los días da para hablar de algo…
    ¡Besotes!

    1. Que no se pierda esa curiosidad innata, siempre y cuando sea con respeto.
      Yo he tenido mil diarios, pero nada como mis blogs de vivencias.
      Gracias por tu visita.
      ¡Un beso!

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