Autores de novela realista Un poco de mí

Publicar bajo seudónimo, por David Orell

Publicar bajo seudónimo

Hoy no soy yo quien escribe el artículo. David Orell me ha invitado a su blog para hablar sobre seudónimos, del mío concretamente. 

Dice David que le llamó la atención mi historia cuando empecé a buscar seudónimo. Hay muchos motivos por los que los autores decidimos firmar con otro nombre, pero mi caso es un poco especial. 

Lee el artículo completo aquí

Mi entrevista: 

Soñadora, llena de ilusiones y luchadora hasta la saciedad. Así soy yo. Mamá de tres pequeños que llenan mi tiempo de alegrías y momentos de locura. Curiosa, deseosa por conocer y explorar. Amante de los refranes y fiel a mis principios. Albaceteña, pero alma libre que vuela según el viento. Apasionada de los idiomas y la cultura.

Si he llegado hasta donde estoy es gracias a mi incansable necesidad de luchar por lo que creo. Y por eso, en un arrebato adolescente, mi interés por el islam me convirtió en un bicho raro, apartado y solitario en busca de encontrar mi propio yo.

Lo diferente puede ser más interesante.

seudónimo

Hace tiempo me propuse romper con ciertos mitos, y aquí estoy, luchando por conseguirlo, porque ser una mamá ocupada no impide buscar tiempo para mí. Porque ser una mujer casada no es un obstáculo para seguir haciendo vida propia. Porque ser musulmana no me detiene para ser yo misma. Y porque, aunque la sociedad y mi entorno más cercano no me apoyen en mis propósitos, yo creo en mí.

 

¿Por qué decidiste usar un seudónimo?

En algún momento de mi vida, allá por los 20 años, me di cuenta de que mi vida tomaba otro rumbo.

Para separar un poco el pasado, quise elegir un otro nombre para ese nuevo yo: Laila.

Podría decir, entonces, que utilizo también un seudónimo en la vida real, aunque no habitualmente ni de manera general.

Como escritora, tengo muy claro que quiero usar seudónimo. No para ocultar mi identidad, sino porque yo soy mucho más que mi nombre.

Mis apellidos fueron motivo de burla en el colegio, hasta tal punto que nunca me sentí cómoda al pronunciarlos —sí, el bullying  tiene graves consecuencias psicológicas—. Y en cuanto al nombre, Raquel no me disgusta, pero tampoco lo es todo para mí.

Por eso, y de cara al público, me siento mucho más cómoda utilizando un nombre que yo haya elegido, que no me traiga malos recuerdos, y que tenga ambas partes de mi: la real, y la que yo elegí.

 

Elegir un seudónimo no es tarea sencilla, hay muchos factores que entorpecen o dificultan la decisión. ¿Cual o cuáles fueron los criterios que utilizaste para dar con él?

Como se suele hacer, aunque muchas veces de manera equivocada, recurrí a Google en busca de información: cómo elegir un seudónimo.

Tras leer varias páginas, me di cuenta de que, la mayoría, usaba algo para ocultar su identidad.

Nombre de un personaje + apellido de otro.

Iniciales + mezcla de apellidos.

Apellidos de los antepasados.

Etc.

Y entonces comencé a hacer mezclas: tres letras de cada uno de mis apellidos, los apellidos de mis hijos, mi nombre con un apellido inventado, mi segundo nombre con mi apellido…

Pero yo no quería esconderme, sino más bien modificarme. Añadir algo que forma parte de mí, porque sin eso ya no soy yo.

 

Imagino que descartaste muchas opciones, ¿cómo fue el proceso?

Empecé a hacer una lista con los seudónimos que podrían ir bien para mí.

Al fin y al cabo, no quería ser alguien anónimo ni ocultar mi identidad, sino encontrar algo con lo que me sintiese cómoda.

Después de muchas vueltas, no terminaba de convencerme. Y, como cuatro ojos ven más que dos, decidí que lo mejor era pedir opinión a un grupo de escritores.

Hice una encuesta en la que plasmé esa lista de seudónimos que tenía, la publiqué en dos grupos de Facebook, y pedí votación y opiniones.

Con las opiniones iban llegando también nuevas sugerencias, y poco a poco se ampliaba la lista de seudónimos posibles y los votos.

Y así, de verlo una y otra vez mientras se mantenía como el más votado, acabó por gustarme el seudónimo más fácil y que, en un principio, no hubiese elegido: mi seudónimo habitual, la inicial de mi nombre, y mi primer apellido.

 

Las circunstancias personales no son iguales para todo el mundo, claro está, y en tu caso, sobre todo con el tema que reflejas en tu novela, ¿qué nos puedes decir para otros escritores que se encuentren en la misma situación?

Pienso que, las vivencias de cada uno, dan para mucho. Esa es la base de cualquier historia.

Sea personal, como en mi caso, o no, pero toda historia está inspirada en algo.

He sufrido acoso desde que tengo uso de razón.

Primero en el colegio, con la maldad de los niños que ven graciosos tus apellidos y sacan motes a cualquier hora.

Luego por ser buena estudiante, por ser inteligente, que siempre fui la empollona de la clase.

Y ya, por si tenía poco, salí rana. Soy el bicho raro de la familia, la oveja negra de todo un pueblo.

Tenía dos opciones: o me amargaba la vida por los comentarios de los demás, o los afrontaba con la cabeza bien alta sacando partido a todo eso.

Y, claro está, elegí la segunda opción.

Puede que no haya tenido una vida fácil, puede que mi historia no sea un cuento de hadas con final feliz —o sí—, pero aquí sigo, luchando por defender lo que creo y por hacer aquello que me gusta, y saltando todas las piedras que me encuentro en el camino. Porque aunque nadie crea en mí, aunque me critiquen, aunque se rían de mí, yo sé que puedo con esto y con más.

Y ese es mi consejo para cualquiera que se encuentre en mi situación: que persiga sus sueños sin importar lo que diga el mundo, y que demuestre de lo que es capaz y lo mucho que vale a pesar de no haber contado con el apoyo de nadie.

 

¿Existe la posibilidad de que en el futuro publiques alguna novela con tu nombre verdadero?

Dudo mucho que publique algo con mi nombre. Me siento cómoda con algo que yo he elegido y no me han impuesto. Pero esas cosas nunca se saben, igual algún día cambio de parecer.

 

Mi agradecimiento a David por el interés mostrado y toda su dedicación para este artículo.

 

David Orell. Lector devora-libros, escritor y profesor de escritura creativa (entre otras cosas)

Sigue a David en su página, y también a través de Twitter y Facebook

9 thoughts on “Publicar bajo seudónimo, por David Orell”

  1. Muy buena entrevista, David. Me siento identificada con esas malas experiencias del pasado y con la forma de superarlas, al cabo de los años. Enhorabuena, Laila, por atreverte a ser quien eres. Hay muy poca gente que pueda presumir de ello. 😉

  2. Muy linda la entrevista! Les cuento que también me ronda la idea del pseudónimo, tal vez, encuentro ahora, al leer la nota algunas de las razones. Me has dejado pensando Laila!!

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