Consejos low cost para lectores sin tiempo

Leer y descansar: trucos para lograrlo

El descanso es fundamental. Cuando estamos agotados no rendimos como deberíamos y nos resentimos tanto física como mentalmente. Y, como leer y descansar pueden ir de la mano para sentirnos mejor, aquí te cuento mis trucos para lograrlo. 

Ya sabes que soy multimami (y si no lo sabes, tienes más detalles en la página Sobre mí). Teniendo en cuenta que mi hija mayor tiene seis añitos, mi vida no es precisamente un mar en calma. Pero hago todo lo posible por conseguirlo. 

 

Trucos para leer y descansar

1. Leer tumbado y cómodo

Mucha gente aprovecha para leer antes de acostarse, pero rendida tras la rutina diaria, lo más fácil que puede pasar es que me quede dormida y se me caiga el libro / ebook a la cabeza. No sería la primera vez, créeme. Eso sin contar con todos los capítulos que he tenido que releer al día siguiente porque no recordaba nada de la noche anterior. 

Para mí es mucho más fácil leer en la sobremesa, después de comer. Es mi ratito de relax: tumbada en el sofá y, a ser posible, con un cafetito y algún manjar para acompañar -e incluso ambientar-. 

leer y descansar

2. Olvida todo y entra en la historia

Si tienes un mal día, o incluso una mala racha, leer y descansar es justo lo que necesitas. Sumirse en una historia, empatizar con sus personajes, avanzar sin parar en busca de más, es una buena forma para relajarse y evadirse. Mientras estamos leyendo, la cabeza deja a un lado el estrés del día a día y, aunque sea por un momento, somos capaces de obviar aquello que nos perturba. 

3. Reflexiona sobre lo que lees

De poco sirve entrar en modo lectura compulsiva y pasar páginas sin control, si al final no entendemos la historia o no captamos el trasfondo. Es fundamental prestar atención, ser consciente de lo que estamos leyendo e incluso reflexionar

Si somos capaces de sentir a nuestros personajes, de meternos en su piel, sus problemas nos harán dejar a un lado los nuestros. A partir de ahí, la mente puede comenzar a buscar soluciones (¿hará esto?, ¿conseguirá aquello?, ¿por qué le haría este personaje eso?). El misterio, la intriga, la curiosidad por saber más hará que nuestra imaginación llegue lejos. 

leer para meditar

 

4. El tamaño importa

Cuidado al elegir tu lectura. Sentarte frente a una historia demasiado larga puede producirte sensación de agobio al pensar que te llevará mucho tiempo leerla si solo puedes dedicar unos minutos al día. La solución está en escoger novelas cortas o relatos que te ayuden a leer y descansar, sin presión. 

Entre mis lecturas de este verano hay varios relatos que me acompañaron en las sobremesas. Encontrar historias breves que podía leer del tirón con la sensación de avanzar me ayudaba mucho en las tardes. Además, era una forma de calcular cuánto tiempo dedicaba al descanso sin temor a quedarme en mitad de un capítulo. 

 

Descansar de leer

5. Para, deja de leer

Esto puede parecer contradictorio, porque estábamos hablando de leer y descansar. Pero a veces hay que hacerlo al revés. Cuando leemos demasiado, rápido, con presión, sin pausa entre una lectura y la siguiente, es muy probable que nuestro cerebro se sature. 

Los excesos no son buenos. Y si acabamos perdiendo el placer de la lectura o tenemos que hacerlo por obligación (como en las lecturas del instituto), en lugar de descanso y tranquilidad encontraremos estrés y desazón. 

 

Y tú, ¿tienes algún consejo para leer y descansar al mismo tiempo?

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